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Rojiblancos contra ajedrezados: un ciclo futbolístico de dieciocho años
06 Oct

Rojiblancos contra ajedrezados: un ciclo futbolístico de dieciocho años


Mientras la Camiseta Selección Inglaterra de fútbol resplandecía bajo los focos de Wembley, encarnando la vanguardia del fútbol moderno, aquella clásica elástica Camiseta Selección Croacia de fútbol lucía sorprendentemente desolada sobre el césped. En ese instante se reescribieron dieciocho años de historia, marcados por la rivalidad y el drama. Desde la victoria «dulce como la miel» en Zagreb en 2006 hasta la dramática remontada en la prórroga de Moscú en 2018, y ahora esta aplastante derrota por siete goles, la historia del fútbol tiene una forma peculiar de cerrar sus ciclos cuando menos lo esperamos.


El fútbol nunca es un mero registro de victorias y derrotas; es una medida del tiempo y un diálogo entre generaciones. La selección croata dirigida por Slaven Bilić inauguró en su día una era dorada con una victoria por 2-0, cuando Luka Modrić era aún una joven promesa en ciernes. Hoy, sin embargo, mientras la nueva generación inglesa —liderada por figuras como Kane, Bellingham y Saka— rebosa energía y anuncia una nueva era, Croacia debe afrontar una realidad brutal: esa icónica camiseta ajedrezada, antaño motivo de orgullo para innumerables aficionados, es ahora testigo del acto final de una generación legendaria.


La angustia y el desafío persistente que sienten los aficionados veteranos son precisamente lo que hace que el fútbol resulte tan conmovedor. Ver a Modrić —fatigado y curtido en mil batallas— guiar a esta generación dorada hacia su despedida, sin sucesores claros a la vista, evoca una sensación de impotencia mucho más desgarradora que el propio marcador. No obstante, tal es la naturaleza del fútbol: no se apiada de las lágrimas ni deja sin reconocer ningún esfuerzo. Rojiblancos contra ajedrezados, gloria frente a desolación: estos son los temas eternos de este deporte. Quizás algún día Croacia resurja mientras Inglaterra se enfrenta a una situación similar; ahí reside la magia perdurable y cíclica del fútbol.