La magia de Modrić permanece intacta; la historia de los «ajedrezados» sigue resonando con fuerza.
Con el inicio del parón de selecciones, muchas estrellas cambian las Nuevas Camisetas Baratas habituales de sus clubes para retomar su papel en los equipos nacionales. Para Luka Modrić, Camiseta Selección Croacia de fútbol blanquirroja es mucho más que una simple equipación: representa una convicción forjada a lo largo de más de dos décadas de pruebas y triunfos. En la reciente jornada inaugural de la Liga de Naciones de la UEFA (Grupo A3), el jugador de 41 años contribuyó a la victoria a domicilio de Croacia por 2-1 ante la República Checa con un disparo espectacular; sin embargo, más conmovedor que el gol en sí fue ver a un hombre al que el tiempo parece incapaz de doblegar.
El capítulo de la Copa del Mundo ya ha quedado atrás. Dentro de cuatro años, es probable que el nombre en la espalda de esa camiseta croata ya no sea Modrić. No obstante, su legado ha trascendido la etiqueta de «leyenda»: dirige el centro del campo como un maestro del ajedrez, se mueve con la energía de un joven y sus ojos siguen ardiendo con el deseo incesante de ganar un partido más. En el fútbol, los 41 años suelen marcar la cuenta atrás para la despedida definitiva; para él, en cambio, el deporte no es un adversario frente al paso del tiempo, sino una forma de desafiar al olvido. Parece proclamar en silencio: «Todavía quiero ganarlo todo con Croacia».
Sin embargo, el tiempo no perdona. Con cada pitido final, se arranca una página más de la trayectoria de Modrić con Croacia. Cada partido que vemos es uno menos por disfrutar; cada vez que se ata los cordones o hace una señal a un compañero, parece como si nos arrebatara un instante a nuestra propia resistencia a dejarlo marchar. No hay necesidad de apresurar su despedida ni de fingir que es inmune al envejecimiento. Mientras esté dispuesto a saltar al campo, los cuadros blanquirrojos seguirán vivos y palpitantes. Que cada toque de balón de Modrić perdure en el recuerdo, pues hay jugadores que no compiten solo por los resultados, sino para encarnar la esencia misma y el alma de este deporte.
